Visitar el Nevado del Ruiz y el Parque Nacional Natural Los Nevados ofrece paisajes de páramo, volcanes, flora y fauna únicas, pero también implica riesgos naturales (actividad volcánica, aludes, cambios climáticos abruptos) y exigencias fisiológicas por la altitud. Una planificación rigurosa aumenta la seguridad y reduce el impacto ambiental sobre este ecosistema frágil.
Panorama y riesgos más relevantes
El Nevado del Ruiz se eleva cerca de 5.321 metros sobre el nivel del mar y constituye un volcán glaciar en actividad. Su episodio eruptivo más recordado tuvo lugar en 1985 y originó lahares que arrasaron la localidad de Armero, causando alrededor de 23.000 víctimas y provocando profundas repercusiones sociales y ambientales. Aquella catástrofe pone de relieve los riesgos predominantes en la actualidad: eventos eruptivos, corrientes de lodo (lahares), deslizamientos, deposición de ceniza y variaciones repentinas en las condiciones climáticas. Asimismo, el retroceso de los glaciares altera los peligros hidrológicos y afecta la disponibilidad de agua en diversas microcuencas.
Antes de partir: avisos, permisos y datos clave
- Consultar el estado del volcán: revisar los boletines del Servicio Geológico Colombiano (SGC) y las alertas emitidas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Si la alerta volcánica es naranja o roja, la visita suele estar prohibida.
- Contactar a la administración del parque: confirmar horarios, tarifas, cupos y si hay rutas abiertas. El ingreso a ciertos sectores requiere guía autorizado o registro en portería.
- Permisos y guías: contratar guías locales registrados cuando las rutas lo exijan. Los guías conocen desvíos seguros, refugios autorizados y protocolos ante lahares o caídas de ceniza.
- Seguro y documentación: llevar documento de identidad, datos de contacto de emergencia y, si es posible, un seguro de viaje que cubra rescate en montaña.
Itinerario habitual y proceso de aclimatación (muestra de 3 días)
- Día 0 (llegada): arribos a ciudades base como Manizales, Ibagué o Pereira; descanso y aclimatación a ~2.000 m, hidratación y comida ligera.
- Día 1: traslado al parque, caminata suave por bosque andino hasta la zona de páramo (3.000–3.500 m), monitoreo de síntomas de mal de altura y noche en alojamiento autorizado o campamento oficial.
- Día 2: ascenso controlado a sectores altos del páramo (3.800–4.500 m) para vistas y observación; evitar subir más rápido de 300–500 m por día si aún siente síntomas. Regreso y descanso.
- Día 3: actividad corta según condiciones y alertas; retorno a la ciudad base. En caso de intención de acercarse al cráter, confirmar condición de acceso y siempre hacerlo con guía especializado y con la alerta volcánica en nivel verde.
Suministros y equipos esenciales
- Ropa en capas: base térmica, forro polar, chaqueta impermeable y cortavientos, guantes y gorro. Temperaturas cerca del nevado pueden ser inferiores a 0 °C.
- Protección solar: gafas con filtro UV, bloqueador solar alto (SPF 30+), bálsamo labial con protección.
- Calzado técnico: botas de trekking impermeables y con buen agarre. Si hay nieve o hielo y el recorrido lo exige, crampones y piolet solo con guía experimentado.
- Equipo de navegación y emergencia: mapa, brújula, GPS, linterna frontal con baterías de repuesto, silbato, manta térmica, kit de primeros auxilios.
- Hidratación y alimentación: agua suficiente (o sistema de purificación), alimentos energéticos y de fácil digestión.
- Comunicación: teléfono móvil con carga completa; considerar dispositivos satelitales o balizas personales si va a zonas sin cobertura.
Salud, estatura y prevención de percances
- Reconocer el mal de altura: síntomas: dolor de cabeza, náuseas, fatiga, mareo e insomnio. Si aparecen signos severos (vómito persistente, dificultad respiratoria, confusión), descender de inmediato.
- Estrategias preventivas: ascenso gradual, hidratación constante, evitar alcohol y comidas pesadas previo al ascenso. Consultar a un médico sobre profilaxis con acetazolamida si tiene antecedentes de mal de altura.
- Condición física: mantener un nivel de entrenamiento aeróbico y resistencia previo. Caminatas largas a ritmo constante son más seguras que esfuerzos bruscos.
Peligros volcánicos y procedimientos ante lahares
Los lahares se originan cuando el material expulsado por un volcán se combina con agua procedente del deshielo, lluvias intensas o la ruptura de lagunas, creando corrientes espesas capaces de avanzar por los cauces y recorrer múltiples kilómetros río abajo. Lecciones prácticas:
- Mantenerse informado: ante cualquier aviso sobre actividad sísmica o incremento de emisiones fumarólicas, apartarse de las quebradas y de los valles fluviales que desaguan desde el volcán.
- Refugios y rutas de evacuación: identificar los refugios disponibles y las rutas de evacuación definidas por la autoridad local. Anotar su tránsito en la portería del parque para facilitar posibles labores de búsqueda.
- Si se detecta un lahar: desplazarse de manera perpendicular al cauce hacia zonas altas y estables, evitando tanto los puentes como las áreas deprimidas.
Conservación y respeto por el entorno
- No dejar rastro: recoger y retirar toda la basura generada, utilizar sanitarios autorizados o, cuando la normativa lo permita, enterrar residuos orgánicos a una distancia prudente de cualquier fuente hídrica.
- Flora y fauna: evitar recolectar plantas, en especial los frailejones característicos del páramo, y abstenerse de alimentar o perturbar a los animales, ya que numerosas especies se encuentran en riesgo y cumplen un papel esencial en la regulación del agua.
- Buenas prácticas con guías y comunidades: contratar guías de la zona para apoyar la economía local y mantener un trato respetuoso con las costumbres, así como con las labores ganaderas o agrícolas del entorno.
Información de comunicación y números de emergencia
- Líneas generales: en Colombia el número de emergencias corresponde al 123. También conviene registrar los contactos de la autoridad ambiental regional y de la administración del parque.
- Registro y aviso: comunicar a familiares o al hospedaje cuál será su ruta y la hora aproximada de retorno. Inscribir al grupo en la portería del parque.
- Plan B: considerar alternativas de retorno si las condiciones climáticas o la actividad volcánica llegan a bloquear el trayecto programado.
Muestras y aprendizajes aplicados
- Caso Armero (1985): se mantiene como el principal recordatorio de cómo el volcanismo puede influir en los asentamientos humanos; esta tragedia evidenció la necesidad de contar con sistemas de monitoreo sólidos, mecanismos de alerta temprana, formación comunitaria y planes de evacuación bien definidos.
- Experiencias recientes de visitantes: algunos grupos que subieron sin guía en medio de neblina y superficies congeladas terminaron siendo rescatados; la lección resultante es clara: nunca debe subestimarse el clima de alta montaña ni improvisarse el uso de equipo especializado.
Recomendaciones finales para una visita responsable
Planifique con tiempo, respete los niveles de alerta del Servicio Geológico Colombiano y las normas del Parque Nacional Natural Los Nevados, contrate guías locales cuando sea necesario, priorice la aclimatación y la seguridad sobre la ambición de alcanzar cimas o áreas restringidas, y lleve siempre equipo adecuado y un plan de comunicación. La experiencia será segura y enriquecedora si combina preparación técnica, respeto ambiental y sensatez ante riesgos naturales.
Al preparar cada salida, pensar en la montaña como un espacio compartido con comunidades y procesos geológicos activos ayuda a tomar decisiones que protegen vidas, paisaje y futuro del ecosistema andino.
